Durante las horas de negociación asiáticas, el par NZD/USD ha atraído a algunos vendedores, acercándose a 0.5875. El Dólar Neozelandés (NZD) se mantiene débil frente al Dólar Estadounidense (USD) tras la publicación de datos económicos mixtos provenientes de China, lo que ha generado incertidumbre en los mercados. Los operadores ahora centran su atención en el índice de gerentes de compras (PMI) de servicios de EE. UU. que se dará a conocer más tarde en el día.

El PMI manufacturero oficial de China cayó a 49.0 en febrero, por debajo de las expectativas del mercado, lo que indica una contracción en el sector. En contraste, el PMI no manufacturero de la NBS subió ligeramente a 49.5, aunque aún se situó por debajo de las proyecciones. Estos datos reflejan la fragilidad de la economía china, que es un socio comercial clave para Nueva Zelanda, lo que impacta directamente en el valor del NZD.

Las crecientes tensiones en el Medio Oriente, especialmente entre EE. UU. e Irán, han generado un aumento en la aversión al riesgo, favoreciendo a las divisas refugio como el USD. La situación geopolítica ha llevado a los inversores a buscar activos más seguros, lo que ha contribuido a la debilidad del Kiwi. Además, el enfoque del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda sobre la inflación y las tasas de interés también influye en la dirección del NZD, ya que un entorno de tasas más bajas tiende a debilitar la moneda.

En resumen, la combinación de datos económicos desfavorables de China y la incertidumbre geopolítica están afectando negativamente al Dólar Neozelandés. Los inversores deben estar atentos a los próximos anuncios económicos y a la evolución de las tensiones en Medio Oriente, ya que estos factores podrían impactar significativamente en el mercado cambiario y en las decisiones de inversión en la región.