- La producción de petróleo en Colombia cayó a 734,924 barriles por día en febrero de 2026, el nivel más bajo desde julio de 2021.
- El 20% del gas natural consumido en Colombia es ahora importado, un aumento significativo desde menos del 4% hace un año.
- El déficit fiscal de Colombia alcanzó el 7.5% del PIB en 2025 y se espera que llegue al 8.1% en 2026.
- Los precios del petróleo Brent superaron los 144 dólares por barril, lo que podría agravar la crisis fiscal del país.
- Naturgas prevé aumentos del 20% al 25% en los precios del gas natural en algunas regiones, afectando la agricultura y la manufactura.
Colombia enfrenta una crisis energética profunda, exacerbada por la caída de su producción de petróleo y gas natural. En febrero de 2026, la producción de crudo promedió 734,924 barriles por día, lo que representa una disminución del 2.7% en comparación con el año anterior y el nivel más bajo desde julio de 2021. Esta caída se debe en gran parte a reformas regulatorias adversas y aumentos de impuestos que han afectado la viabilidad económica del sector energético. La dependencia del país en las exportaciones de petróleo, que representaron el 17% de los ingresos por exportaciones en 2025, está poniendo presión sobre las finanzas del gobierno y la economía en general.
La producción de gas natural también está en declive, con un promedio de 695 millones de pies cúbicos por día en febrero de 2026, un 16% menos que el año anterior. Este descenso es alarmante, ya que el país dependía de su producción interna para satisfacer la demanda. En la actualidad, un 20% del gas natural consumido en Colombia es importado, un aumento significativo desde menos del 4% hace un año. Esta creciente dependencia de las importaciones de gas, especialmente de gas licuado de petróleo (GLP), está generando riesgos económicos adicionales, dado que estos suministros son más costosos y afectan la balanza comercial del país.
La situación se complica aún más por los recientes choques en los precios del petróleo provocados por el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, que ha interrumpido el suministro de hidrocarburos a nivel global. Con precios del petróleo Brent superando los 144 dólares por barril y el gas natural alcanzando los 3.20 dólares por millón de BTU, las proyecciones indican que los precios seguirán siendo altos, lo que podría agravar la crisis fiscal en Colombia. El déficit presupuestario del país se ha disparado a un 7.5% del PIB, y se espera que alcance un alarmante 8.1% en 2026, lo que representa una de las cifras más altas de la historia del país.
La combinación de altos precios de la energía y una caída en los ingresos fiscales está presionando a un gobierno que ya enfrenta desafíos significativos, como el aumento de la violencia rural y la necesidad de mayores gastos en seguridad. La Asociación Nacional de Gas (Naturgas) ha advertido que los precios del gas natural podrían aumentar entre un 20% y un 25% en algunas regiones, lo que afectará a sectores clave como la agricultura y la manufactura, que son vitales para la economía colombiana. Estos sectores representan un 30% y un 22% de las exportaciones, respectivamente, y cualquier aumento en los costos operativos podría llevar a una desaceleración económica.
De cara al futuro, los inversores deben monitorear de cerca la evolución de la producción de petróleo y gas en Colombia, así como las políticas del gobierno de Gustavo Petro, que han sido criticadas por su enfoque en reducir la dependencia de los hidrocarburos. La situación geopolítica en el Medio Oriente también será un factor crucial a considerar, ya que cualquier escalada en el conflicto podría tener repercusiones significativas en los precios de la energía. La capacidad del gobierno para manejar el déficit fiscal y atraer inversión extranjera será determinante para la estabilidad económica del país en los próximos años.
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