La industria de la carne vacuna argentina enfrenta un nuevo desafío tras la detección de scrapie en ovinos, una enfermedad neurodegenerativa que, aunque afecta principalmente a los ovinos, ha generado inquietud en el sector. A partir de la pérdida de la condición de libre de scrapie, se ha confirmado que las exportaciones de carne vacuna a mercados clave como China, Estados Unidos, la Unión Europea, Israel y Chile no se verán afectadas. En 2025, las exportaciones del complejo de carnes y cueros bovinos alcanzaron los 4.727 millones de dólares, de los cuales el 82% correspondió a carne en sus diversas presentaciones, lo que subraya la importancia de este sector para la economía argentina.

La situación se tornó crítica cuando el gobierno nacional comunicó oficialmente la detección de la enfermedad en ovinos reproductores importados desde Paraguay, lo que llevó a los frigoríficos exportadores a realizar un análisis exhaustivo de la situación. La preocupación inicial se centró en el impacto que podría tener esta enfermedad en el comercio exterior de carne vacuna. Sin embargo, un importante empresario del sector aclaró que, aunque la harina de carne y hueso podría verse afectada, la carne bovina en sí misma no sufrirá consecuencias significativas en los principales mercados internacionales.

De acuerdo con las declaraciones de los industriales, el impacto del scrapie se limitaría principalmente a la harina de carne y hueso, que es un producto utilizado en la alimentación del ganado y que tiene como principales destinos a China y Vietnam. Este segmento del negocio se ha vuelto lucrativo para varios frigoríficos en los últimos años, representando en 2025 un 3,3% de las ventas al exterior del complejo carne y cueros. La carne bovina, por otro lado, se mantiene a salvo, especialmente en mercados como el chino, que representa el 70% de las exportaciones argentinas de carne vacuna.

La detección de scrapie ha puesto de relieve la importancia de los protocolos sanitarios en el comercio internacional. La condición de libre de esta enfermedad figuraba en los certificados sanitarios necesarios para la exportación, lo que podría complicar las negociaciones futuras. Sin embargo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ya está trabajando en la adecuación de estos certificados para garantizar la continuidad de los envíos y minimizar las disrupciones en el comercio exterior. Esto incluye la intención de negociar con diversos mercados para abordar la mención de scrapie y asegurar que se mantengan las exportaciones de productos seguros.

A medida que se avanza en las negociaciones, se espera que el Senasa logre resolver la situación con Brasil en el corto plazo, lo que podría aliviar las preocupaciones del sector. La Argentina tiene la intención de continuar exportando productos seguros, incluyendo carne, cueros y otros derivados, siempre que se cumplan los estándares sanitarios internacionales. La capacidad de la industria para adaptarse a estas nuevas circunstancias será crucial para mantener su competitividad en el mercado internacional y evitar pérdidas significativas en un sector que ya representa una parte fundamental de la economía nacional.