- El Ministerio de Economía necesita $19 billones en abril para cubrir vencimientos de deuda en pesos, equivalentes a más de u$s13.000 millones.
- Los vencimientos totales ascienden a $30 billones si se incluyen los títulos en manos del sector público.
- La curva de LECAPs y BONCAPs ha mostrado tasas entre el 23% y el 30% nominal anual, mientras que los bonos CER tienen un rendimiento real del 16,5% en el año.
- El Gobierno logró captar más de $11 billones en la última licitación de marzo, reportando un nivel de renovación de deuda del 138%.
- Se anticipa que el menú de letras y bonos para abril incluirá nuevas licitaciones de Bonares, con tasas que podrían influir en el mercado.
- La intervención del Tesoro en el mercado secundario podría indicar estrategias para manejar la deuda de manera más efectiva.
El Ministerio de Economía enfrenta un desafío significativo en abril, ya que debe conseguir $19 billones para cubrir vencimientos de deuda en pesos, lo que equivale a más de u$s13.000 millones. Esta cifra se refiere únicamente a los títulos en manos de privados; al incluir los bonos en poder del sector público, el total asciende a $30 billones. Este contexto se complica aún más por la política del Gobierno de reducir las tasas de interés, lo que podría afectar la renovación de estos compromisos.
Desde el inicio del año, el mercado ha mostrado un interés creciente en los bonos atados a la inflación, en respuesta a datos que sugieren que la desinflación promovida por el Gobierno no se está materializando como se esperaba. Si la inflación en abril y mayo no se sitúa por debajo del 1,5%, se habrá cumplido un año con niveles por encima del 2%. Según el Grupo IEB, en la última semana se observó una fuerte compresión en la curva de LECAPs y BONCAPs, con tasas que rondan entre el 23% y el 30% nominal anual. Por otro lado, los bonos ajustados por CER lideran el rendimiento con un 16,5% real en lo que va del año, aunque gran parte de la curva aún se encuentra en terreno real negativo.
La demanda por cobertura inflacionaria se mantiene firme, impulsada por sorpresas en los índices de precios. La curva de rendimientos podría seguir comprimiéndose si se sostiene el contexto actual, lo que podría beneficiar a los inversores que buscan protegerse de la inflación. En este sentido, la tasa overnight se mantiene entre el 19% y el 20%, alineada con el piso establecido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Las expectativas de una posible baja en la tasa REPO también están creciendo, lo que podría influir en la curva de rendimientos en pesos.
Este lunes, el Ministerio de Economía anunciará el menú de letras y bonos para el primer llamado de abril. Se anticipa que, además de las opciones tradicionales en pesos, se licitarán nuevamente Bonares. En la última licitación de marzo, el Gobierno logró captar poco más de $11 billones, reportando un nivel de renovación de deuda del 138%. Sin embargo, la consultora 1816 sugiere que este porcentaje podría haber sido en realidad del 114%, lo que indica que el Tesoro Nacional podría haber operado en el mercado secundario antes de la licitación. Este tipo de maniobras son comunes en contextos de canjes o recompras, aunque no se ha registrado un canje formal en este caso.
Para los inversores, el panorama es complejo. La necesidad de renovar una cantidad tan significativa de deuda podría generar presión en el mercado, especialmente si la inflación no se controla. Además, la intervención del Tesoro en el mercado secundario podría ser un indicativo de que se están buscando estrategias para manejar la deuda de manera más efectiva. A medida que se acerquen las elecciones presidenciales en octubre de 2027, los inversores deberán estar atentos a cómo evoluciona la situación económica y las decisiones que tome el Gobierno en relación con la política monetaria y fiscal. Las próximas semanas serán cruciales para determinar la dirección de los mercados y la estabilidad de la deuda en pesos.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.