El tipo de cambio real multilateral (TCRM) ha caído a niveles que no se veían desde 2017, lo que ha generado inquietudes en el mercado sobre la capacidad del dólar para mantener su apreciación sin provocar tensiones. Actualmente, el TCRM se encuentra ajustado a precios de hoy cerca del piso alcanzado hace nueve años, lo que plantea la pregunta de si este es un punto de inflexión o si el dólar podría seguir cayendo.

A marzo de este año, el TCRM había registrado una apreciación cercana al 7%. Sin embargo, el déficit de cuenta corriente se ha reducido significativamente, siendo cuatro veces menor que en 2017, con un estimado del 1,3% del PBI para 2025 en comparación con el 4,8% del PBI en 2017. Este cambio se debe en gran parte a un superávit energético y a un equilibrio fiscal que ha mejorado las cuentas externas del país.

Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, indicó que el Banco Central (BCRA) ha estado comprando divisas desde enero, aunque gran parte de estas compras se destina a cancelar compromisos del Tesoro. Esto ha permitido que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable, aunque la oferta de divisas aún no ha alcanzado su máximo potencial estacional. Con la cosecha gruesa en marcha, se espera que las compras del BCRA aumenten, lo que podría influir en la estabilidad del tipo de cambio en los próximos meses.

Sin embargo, la situación no es del todo tranquila. A medida que se acercan los vencimientos de deuda, que suman cerca de u$s9.300 millones en 2026 y casi u$s22.000 millones en 2027, el mercado se muestra reticente a prestar más allá del mandato actual del gobierno de Javier Milei. Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, señaló que el gobierno parece consciente de la situación actual y ha intensificado las compras de reservas, superando los u$s5.000 millones en lo que va del año, aprovechando las liquidaciones de la cosecha para no dejar caer el tipo de cambio.

Un informe reciente de Facimex resalta que este panorama reduce significativamente los riesgos de convivir con un tipo de cambio real apreciado. A pesar de que la reciente apreciación del tipo de cambio podría aumentar el déficit externo, se argumenta que un déficit inferior al 2% del PBI sería manejable en el contexto actual. Esto se debe a una mayor flexibilidad cambiaria, un acceso más amplio al mercado por parte del gobierno y las provincias, y la expectativa de un aumento en la inversión extranjera directa gracias al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La evolución del TCRM desde 2015 muestra que el dólar oficial y el contado con liquidación (CCL) se encuentran cerca de los mínimos de 2017, lo que podría indicar un cambio en la dinámica del mercado cambiario.

En resumen, el tipo de cambio real se encuentra en un punto crítico. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo el BCRA maneja las reservas y los compromisos de deuda, así como el impacto de la cosecha en la oferta de divisas. La situación del tipo de cambio podría cambiar a medida que se acerquen los vencimientos de deuda y se evalúe la capacidad del gobierno para sostener la estabilidad cambiaria en un contexto de creciente presión financiera.