Durante la inauguración de Automechanika Buenos Aires, un evento clave para la industria automotriz, los representantes del sector argentino hicieron un llamado urgente para relanzar el acuerdo bilateral con Brasil. Este pedido surge en un contexto donde la industria automotriz local ha caído a niveles mínimos desde junio de 2024, con una producción de vehículos que se desplomó más de un 30% en los primeros dos meses del año. La situación se agrava por la creciente competencia de productos automotores chinos, que están ganando terreno tanto en Argentina como en Brasil.

El evento, que se lleva a cabo en La Rural y reúne a 700 marcas de todo el mundo, ha visto un aumento en la representación internacional, pasando de 20 a 30 países en comparación con la edición anterior. Juan Cantarella, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), destacó que la normalización del comercio exterior y la eliminación de restricciones han permitido la llegada de nuevos actores al mercado. Sin embargo, también subrayó que el atractivo del mercado argentino no es suficiente si no se establecen políticas estratégicas a largo plazo que brinden certidumbre a las inversiones.

En el panel de debate más destacado del evento, los líderes de AFAC y de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) discutieron la necesidad de fortalecer el Acuerdo de Complementación Económica Nº 14 (ACE 14), que regula el intercambio entre Argentina y Brasil. Este acuerdo, vigente hasta 2029, permite a Argentina importar productos automotores brasileños bajo un régimen de flexibilidad que podría ser insuficiente si no se toman medidas antes de su vencimiento. Cantarella enfatizó que las reglas de origen del MERCOSUR son inadecuadas y facilitan la triangulación de productos chinos, lo que pone en riesgo la competitividad del sector local.

La caída en la producción automotriz, que incluye una disminución superior al 20% en la fabricación de autopartes, refleja un entorno desafiante para las empresas argentinas. La elevada carga impositiva, que afecta desproporcionadamente a las empresas más integradas, se ha convertido en un tema central de discusión. Cantarella criticó impuestos como Ingresos Brutos y las tasas municipales, argumentando que gravan más la producción que el comercio, lo que desincentiva la inversión en el sector.

Mirando hacia el futuro, el presidente de AFAC advirtió sobre la proximidad del vencimiento de la ley autopartista en 2027 y la necesidad de implementar políticas sectoriales que impulsen un boom de inversiones, similar a los planes que Brasil ha puesto en marcha. Con el plan MOVER, lanzado por el gobierno de Lula da Silva, Brasil ha buscado fomentar el desarrollo de vehículos modernos a través de incentivos fiscales. La industria automotriz argentina, considerada estratégica para la economía nacional, requiere decisiones políticas que aseguren su desarrollo y competitividad en un mercado cada vez más globalizado.