El próximo Gobierno del Perú enfrentará un panorama complejo en el sector salud, heredando un sistema marcado por problemas de financiamiento, infraestructura y gestión. Actualmente, el país destina solo el 6% de su Producto Bruto Interno (PBI) a salud, cifra que se encuentra muy por debajo del promedio de la OCDE, que es del 13%. Este déficit en inversión se traduce en un acceso limitado a servicios de salud y medicamentos, lo que afecta directamente a la población.

En los últimos años, el presupuesto del Ministerio de Salud (Minsa) ha crecido, pero este aumento no ha logrado mejorar la calidad del servicio ni la cobertura. A pesar de que el gasto total en salud alcanzó S/ 157,671.2 millones en los últimos cinco años, la ejecución de la inversión pública se ha quedado corta, con un 77.6% de los S/ 26,070.4 millones asignados entre 2021 y 2025 sin utilizarse. Las municipalidades y regiones son las más rezagadas en este aspecto, lo que agrava la situación en áreas críticas del país.

La gestión del Minsa ha sido cuestionada debido a la alta rotación de funcionarios, lo que ha llevado a una falta de continuidad en las políticas de salud. Desde 2019, el país ha tenido 15 ministros de salud, lo que ha generado inestabilidad y ha dificultado la implementación de estrategias efectivas. Esta inestabilidad se traduce en un sistema que no logra satisfacer las necesidades de la población, con hospitales saturados y un acceso limitado a medicamentos esenciales.

Para el nuevo Gobierno, es crucial abordar estos problemas de manera urgente. La implementación de un modelo de compras centralizadas para medicamentos podría ser una solución rápida y efectiva para mejorar el abastecimiento. Además, es necesario desburocratizar la gestión administrativa y fortalecer la atención primaria, lo que permitiría optimizar los recursos y mejorar la calidad del servicio. La transformación digital del sistema de salud también es un aspecto fundamental que debe ser considerado, ya que permitiría integrar información sobre atención médica y disponibilidad de medicamentos.

A medida que el nuevo Gobierno asuma el poder, será vital monitorear las decisiones que se tomen en el sector salud. La falta de atención a este tema en el debate presidencial reciente indica que la salud no ha sido una prioridad en la agenda política. Sin embargo, con un presupuesto elevado pero ineficiente, el próximo Gobierno tiene la oportunidad de revertir esta situación y garantizar un acceso equitativo a servicios de salud de calidad para todos los peruanos.