El viceministro de Economía, José Luis Daza, ha declarado que la Argentina está en un "círculo virtuoso" que desafía las expectativas del mercado. Durante su intervención en el 3° Foro Estratégico IAEF, Daza afirmó que la economía nacional está experimentando un cambio de paradigma, pasando de una estrategia defensiva a una de consolidación y crecimiento. Este cambio es respaldado por un ingreso significativo de divisas, tanto del sector agrícola como del energético, lo que podría generar una fuerte presión a la baja sobre el tipo de cambio en el corto plazo.

Uno de los puntos destacados por Daza es la evolución de las tasas de interés. Después de alcanzar picos superiores al 100% el año pasado, las tasas de los bonos de corto plazo han disminuido en 15 puntos porcentuales de manera sostenible. Esta caída en las tasas cortas ha sido acompañada por una reducción en las tasas de largo plazo, lo que indica al mercado que la situación es sostenible. Daza describió esta tendencia como el "sueño de todo macroeconomista", ya que se produce sin la necesidad de mantener tasas artificialmente altas para sostener el peso argentino.

A pesar de las críticas de algunos sectores empresariales que piden medidas adicionales para estabilizar la economía, Daza presentó cifras que respaldan el enfoque del Gobierno. En los primeros tres meses del año, el Banco Central adquirió 4.500 millones de dólares, y las empresas extranjeras enviaron otros 1.000 millones de dólares como dividendos a sus casas matrices. A pesar de esta salida de capitales, el peso no solo se mantuvo estable, sino que también se apreció, lo que indica una respuesta positiva del mercado a las políticas fiscales y monetarias implementadas.

Daza también hizo un llamado a los empresarios para que no apuesten a un tipo de cambio más débil como solución a sus problemas de competitividad. Según su análisis, el tipo de cambio real no es una variable que el Gobierno deba manipular, sino que será determinado por los flujos comerciales y de capital. La proyección de la balanza de pagos sugiere que en los próximos cinco años habrá una abundancia de dólares, impulsada principalmente por el sector energético y minero, lo que podría generar una presión constante hacia la apreciación del peso.

En este contexto, el viceministro instó a los sectores que enfrentan desafíos por la estabilidad cambiaria, como el textil, a centrarse en la productividad y la modernización. El compromiso del Gobierno es trabajar en la reducción del "costo argentino" mediante la eliminación de obstáculos impositivos, facilitando el acceso al crédito y promoviendo reformas estructurales. Esta estrategia busca no solo estabilizar la economía, sino también fomentar un crecimiento sostenible a largo plazo.