- El caso de scrapie se registró en un establecimiento de Santa Fe, interdicto desde hace 60 días.
- La enfermedad afecta el sistema nervioso central de los animales y no tiene tratamiento conocido.
- La confirmación del caso podría tardar hasta un año, por lo que se enviaron muestras a España para acelerar el diagnóstico.
- Las exportaciones de productos derivados de ovinos y caprinos podrían verse afectadas, especialmente en mercados como Argelia.
- Argentina y Paraguay son considerados libres de scrapie, mientras que Brasil ha tenido casos clasificados como atípicos.
Un posible caso de scrapie, una enfermedad neurodegenerativa y mortal que afecta a ovinos y caprinos, ha encendido alarmas en Argentina. Este episodio se registró en un establecimiento de la provincia de Santa Fe, que ha estado interdicto durante los últimos 60 días mientras se esperan los resultados definitivos de laboratorio. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) está monitoreando la situación de cerca, dado que el scrapie es una patología considerada exótica en el país, donde hasta ahora no se habían confirmado casos.
La enfermedad, que pertenece al grupo de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET), afecta el sistema nervioso central de los animales, provocando trastornos progresivos sin posibilidad de tratamiento. El caso se originó cuando una cabaña local importó carneros y ovejas preñadas de pedigree de la raza Dorper desde Paraguay, cumpliendo con los requisitos sanitarios y legales establecidos. Sin embargo, se ha cuestionado si la cuarentena de los animales se realizó adecuadamente, ya que no se habría llevado a cabo en un lazareto oficial, sino dentro del propio establecimiento.
Los primeros indicios de la enfermedad se manifestaron en algunos ejemplares machos que comenzaron a mostrar síntomas compatibles con el scrapie. Ante el agravamiento de la situación, estos animales fueron sacrificados, lo que activó los protocolos sanitarios correspondientes. En este contexto, una de las ovejas importadas dio a luz a una cría que también mostró síntomas y fue enviada al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para su diagnóstico. Dado que el scrapie puede tardar entre 2 y 5 años en manifestarse, la detección temprana es un desafío significativo.
La confirmación definitiva del caso podría demorar hasta un año en el país, por lo que se han enviado muestras del cerebro del animal a un laboratorio en España para acelerar el proceso. Esta situación plantea interrogantes sobre los controles sanitarios en el país de origen y los procedimientos de importación, especialmente considerando que otros países, como Nueva Zelanda, realizan estudios de factibilidad de la enfermedad antes de exportar animales. Argentina y Paraguay mantienen su estatus de países libres de scrapie, aunque Brasil ha registrado episodios en el pasado, clasificándolos como casos de scrapie atípico.
Las implicancias comerciales de esta posible confirmación son significativas. Los expertos advierten que podría haber efectos negativos en las exportaciones de productos derivados de ovinos y caprinos, especialmente quesos y lácteos destinados a mercados como Argelia. Sin embargo, no se anticipan implicaciones para la carne vacuna, ya que el scrapie es específico de otras especies y no hay evidencia de que esta enfermedad priónica pueda infectar a los humanos. A medida que se aguardan los resultados definitivos, la situación sigue bajo investigación y seguimiento oficial, lo que será crucial para determinar las medidas sanitarias necesarias y su impacto en los mercados internacionales.
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