El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reportó este viernes una compra neta de dólares por u$s457 millones, marcando así su segunda mayor adquisición de divisas desde que Javier Milei asumió la presidencia. Este resultado se sitúa solo por detrás de la compra de u$s468 millones realizada el 4 de abril de 2024. Con esta operación, el BCRA ha acumulado un total de u$s5.421 millones desde el inicio de su nuevo programa de acumulación de reservas en enero de 2026.

La reciente compra de dólares se produce en un contexto de calma en el tipo de cambio oficial, impulsado por un mejor clima en los mercados internacionales y el inicio de la cosecha gruesa en el país. Durante la semana, el BCRA logró un saldo positivo de u$s963 millones, lo que representa el sexto mayor saldo de su gestión. Las reservas brutas del BCRA aumentaron en u$s1.004 millones, alcanzando un total de u$s45.431 millones, el nivel más alto desde el 13 de febrero de 2026.

El dólar oficial experimentó una caída hasta los $1.370, lo que llevó la brecha con el techo de la banda cambiaria a un 22%, el nivel más alto desde junio de 2025. En el mercado paralelo, el dólar blue se mantuvo estable en $1.390, mientras que los contratos de dólar futuro mostraron bajas generalizadas de hasta el 1,1%. Las expectativas del mercado apuntan a que el tipo de cambio mayorista se situará en $1.387 a finales de abril.

Los analistas del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA han proyectado que el dólar alcanzará los $1.700 en diciembre de 2026, lo que representaría un aumento interanual del 17,4%. Esta cifra es notablemente inferior a las previsiones anteriores y también se encuentra por debajo de la inflación proyectada para el año, que se estima en un 29,8%. Esto sugiere que el mercado anticipa una moderación en la devaluación del peso argentino en comparación con años anteriores.

De cara al futuro, los operadores deberán estar atentos a cómo el BCRA continuará manejando su política de acumulación de reservas y la evolución del tipo de cambio oficial. Las decisiones del BCRA en las próximas semanas serán cruciales, especialmente con la finalización de la cosecha y la posible presión sobre el tipo de cambio ante la necesidad de financiamiento externo. Además, la evolución de la inflación y las expectativas de crecimiento económico serán factores determinantes para evaluar el impacto en el mercado cambiario y en la economía en general.