El dólar minorista cerró la semana en $1.395, marcando una baja del 5% en lo que va del año y un descenso significativo respecto a los $1.405 que cotizaba hace seis meses. Este movimiento se produce en un contexto donde el dólar había alcanzado un pico de $1.515 en octubre del año pasado, justo antes de las elecciones, cuando la incertidumbre económica impulsaba a los ahorristas a refugiarse en la divisa estadounidense. Por su parte, el dólar blue, que había alcanzado los $1.550 en octubre, se encuentra actualmente en $1.390, lo que indica una disminución en su demanda a medida que se consolidan las compras de divisas a través de canales oficiales tras la eliminación del cepo cambiario.

El descenso del dólar se ha visto impulsado por la entrada de divisas provenientes de exportadores y la colocación de deuda por parte de empresas y provincias. A pesar de que el Banco Central ha comenzado a comprar divisas en el mercado, acumulando cerca de US$ 5.000 millones en lo que va del año, la baja del dólar se ha mantenido, incluso con una inflación acumulada del 15% entre octubre y marzo. Este fenómeno sugiere que la apreciación del peso podría estar relacionada con un aumento en la oferta de divisas, lo que podría tener implicancias para la política monetaria y cambiaria del país.

El riesgo país, que mide el sobrecosto de la deuda argentina en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ha cedido otro escalón, ubicándose en 552 puntos básicos, lo que representa una caída del 10% en abril. Este descenso refleja una mejora en la cotización de los bonos argentinos, que han experimentado un repunte en los últimos días, impulsados por un cambio en el clima de los mercados globales tras la tregua de 15 días en la Guerra de Medio Oriente. En este contexto, los bonos argentinos en dólares bajo jurisdicción norteamericana han subido entre 0,5% y 1,2%, mostrando mejoras de hasta 6% en el mes.

En el ámbito de las acciones, el índice Merval de Buenos Aires ha avanzado un 0,2%, aunque con un movimiento más cauteloso en comparación con los mercados globales. Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York siguen la tendencia de Wall Street, donde el índice Dow Jones ha perdido un 0,5% en el día, aunque ha mejorado un 2,9% en el mes. En este sentido, los papeles argentinos más destacados son Ternium y BBVA, con un alza del 2%, mientras que Globant ha sufrido una caída del 4%.

De cara a lo que resta del mes, se espera que la cotización del dólar se mantenga estable, con el tipo de cambio mayorista proyectado en $1.380. Sin embargo, la acumulación de reservas internacionales sigue siendo un punto crítico para la economía argentina, ya que la falta de reservas había sido una de las debilidades del programa económico anterior. La estrategia del gobierno actual, que incluye esterilización monetaria y control de la liquidez, podría enfrentar riesgos si no se resuelven las fragilidades estructurales que han afectado al país en el pasado. Por lo tanto, los próximos meses serán cruciales para evaluar la sostenibilidad de esta tendencia en el tipo de cambio y su impacto en la economía local.