Una entidad que representa los aeropuertos de la Unión Europea (UE) ha advertido sobre una posible escasez "sistémica" de combustible de aviación si el estrecho de Hormuz no se reabre en las próximas tres semanas. Este estrecho es crucial, ya que por él transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo y gas. La Asociación de Aeropuertos de Europa (ACI Europe) ha señalado que las reservas de combustible están en niveles alarmantemente bajos y que la actividad militar en la región está afectando la demanda, lo que agrava la situación de abastecimiento.

En una carta dirigida al comisionado de transportes de la UE, Apostolos Tzitzikostas, la ACI Europe expresó su preocupación por la disponibilidad de combustible de aviación, especialmente con la llegada de la temporada alta de verano en Europa, que coincide con el invierno en Brasil. Durante este período, las operaciones aéreas son vitales para el ecosistema turístico, que es fundamental para muchas economías de la región. Si la situación no se resuelve, la escasez de combustible podría tener consecuencias severas para la conectividad aérea y la economía europea.

La situación actual es crítica, ya que algunos países asiáticos, como Vietnam, han comenzado a racionar el combustible de aviación debido a la escasez. Aunque Europa aún no ha enfrentado una falta generalizada, los precios de los combustibles han aumentado drásticamente, duplicándose desde el inicio del conflicto en Irán. Actualmente, el precio de referencia del combustible de aviación en el noroeste europeo se sitúa en 1.573 dólares por tonelada, en comparación con aproximadamente 750 dólares por tonelada antes de la guerra.

Las aerolíneas europeas han afirmado que, por el momento, tienen suficiente combustible para operar durante varias semanas. Sin embargo, los proveedores no pueden garantizar entregas más allá de mayo. Esta incertidumbre ha llevado a algunas aerolíneas a reducir sus servicios, ya que los altos precios del combustible han hecho que ciertas rutas sean económicamente inviables. Por ejemplo, Delta Air Lines ha anunciado una reducción del 3,5% en su capacidad, lo que incluye la cancelación de algunos vuelos semanales y nocturnos.

Mirando hacia el futuro, es crucial que los inversores y operadores del mercado sigan de cerca la situación en el estrecho de Hormuz y su impacto en los precios del petróleo y el combustible de aviación. La ACI Europe ha solicitado un monitoreo más riguroso de la producción y disponibilidad de combustible en toda la UE, lo que podría influir en las decisiones de inversión en el sector del transporte aéreo. La próxima semana será clave para observar si se implementan medidas efectivas para mitigar esta crisis de abastecimiento, ya que la temporada alta de viajes se aproxima rápidamente.