La firma de tesorería de bitcoin, Nakamoto (NAKA), está implementando una estrategia común en Wall Street para intentar recuperar su valor accionario y evitar ser excluida de Nasdaq. La compañía ha solicitado la aprobación para un 'split inverso' de acciones, que podría establecerse en una proporción entre 1 por 20 y 1 por 50. Actualmente, el precio de sus acciones ha caído a aproximadamente $0.22, lo que representa una disminución cercana al 99% desde su pico de mayo de 2025, cuando alcanzó los $72,989.23 por bitcoin.

El split inverso consiste en combinar acciones existentes para reducir el número total de acciones en circulación, lo que a su vez incrementa el precio por acción de manera proporcional. Por ejemplo, si un inversor posee 20 acciones a $0.20, tras un split inverso de 1 por 20, tendría una acción a $4. Aunque esta maniobra no altera el valor subyacente de la empresa, es una táctica común para cumplir con el requisito de precio mínimo de $1 por acción que exige Nasdaq. Las empresas que no logran mantener este precio en un plazo determinado corren el riesgo de ser excluidas de la bolsa.

Nakamoto también ha tomado medidas para gestionar su liquidez, vendiendo alrededor del 5% de sus tenencias de bitcoin, quedando con 5,058 BTC. Este movimiento es parte de una tendencia más amplia entre las firmas de tesorería de bitcoin, que han enfrentado presiones similares. Por ejemplo, Strive Asset Management también realizó ventas de activos en el primer semestre de este año. La caída del precio de las acciones de Nakamoto refleja la disminución del precio del bitcoin, que ha bajado de más de $126,000 en octubre a aproximadamente $70,000 en la actualidad.

Además del split inverso, Nakamoto ha registrado más de 400 millones de acciones para posible reventa por parte de inversores existentes, lo que podría generar una presión adicional sobre el precio de las acciones. Aunque esta acción no genera capital nuevo, puede crear un gran exceso de oferta que afecte negativamente el valor de la acción en el mercado. La empresa también cuenta con una autorización para emitir hasta $7 mil millones en futuros valores, además de un programa de emisión de acciones en el mercado (ATM) de aproximadamente $5 mil millones, lo que le permitiría vender acciones recién emitidas directamente en el mercado a lo largo del tiempo.

Para los inversores, la situación de Nakamoto es un recordatorio de los riesgos asociados con las acciones de empresas involucradas en criptomonedas, especialmente en un entorno donde los precios de los activos digitales son altamente volátiles. La necesidad de cumplir con los requisitos de Nasdaq y la presión sobre el precio de bitcoin son factores que deben ser monitoreados de cerca. A medida que el mercado de criptomonedas evoluciona, los inversores deben estar atentos a las decisiones estratégicas de empresas como Nakamoto y cómo estas pueden influir en el valor de sus acciones en el futuro. La próxima reunión de la junta para discutir el split inverso está programada para el próximo mes, lo que podría ser un evento clave a seguir.