Telefónica Movistar, que llegó a México hace 25 años, ha decidido vender su negocio en el país tras no poder alcanzar el liderazgo de Telcel, la compañía de telecomunicaciones de Carlos Slim. A pesar de haber construido una base de clientes considerable, Movistar nunca logró superar a Telcel, que ha dominado el mercado con una participación cercana al 70%. La venta, valorada en 450 millones de dólares, marca un punto de inflexión en la historia de la empresa española en México.

Desde su llegada, Movistar fue recibida con expectativas de competencia que prometían mejorar precios y servicios. Sin embargo, Telcel, con su vasta infraestructura y una red de cobertura que se extendía por todo el país, logró captar millones de usuarios antes de que Movistar pudiera establecerse firmemente. A pesar de las regulaciones impuestas a Telcel, la compañía ha mantenido su dominio en el sector, mientras que Movistar ha enfrentado dificultades para expandir su infraestructura y mejorar su cobertura, especialmente fuera de las grandes ciudades.

Un factor clave en esta competencia ha sido el ingreso promedio por usuario (ARPU). Telcel genera un ARPU de 183 pesos mensuales, mientras que Movistar apenas alcanza los 74.4 pesos. Esta diferencia se debe a que Telcel tiene una mayor proporción de clientes de pospago, que generan ingresos más altos, en comparación con Movistar, que se ha centrado en el segmento de prepago. Esta estrategia ha limitado la capacidad de Movistar para invertir en tecnología y expansión de su red, lo que ha contribuido a su declive en el mercado.

La llegada de AT&T al mercado mexicano también ha cambiado el panorama competitivo. La compañía estadounidense, que adquirió Iusacell y Nextel, ha logrado superar a Movistar y convertirse en el segundo operador móvil en México. Con una inversión de 3,000 millones de dólares para modernizar su red y atraer clientes, AT&T ha captado un segmento de usuarios de pospago que ha fortalecido su posición en el mercado. Para el tercer trimestre de 2025, AT&T contaba con 24.1 millones de usuarios, mientras que Movistar reportaba 21.1 millones.

Con la venta de su negocio en México, Telefónica busca reestructurar sus operaciones y enfocarse en mercados donde pueda ser más competitiva. El nuevo propietario, Melisa Acquisition LLC, planea transformar el modelo de operación de Movistar hacia un enfoque más digital y flexible. Esto podría implicar cambios significativos en la forma en que se ofrecen los servicios de telecomunicaciones en México, lo que podría tener repercusiones en la competencia y en la experiencia del usuario. Los analistas del sector estarán atentos a cómo se desarrollan estos cambios en el futuro cercano.