Alexandre Viotto, jefe de banking de EQI Investimentos, ha expresado su optimismo respecto al futuro del real brasileño, sugiriendo que el dólar podría cerrar el año por debajo de R$ 5. Este pronóstico se basa en un entorno externo menos hostil y un panorama político más predecible en Brasil, especialmente con las elecciones presidenciales programadas para octubre de este año. Viotto considera que estos factores crean 'vientos favorables' para la valorización de la moneda brasileña en los próximos meses.

El contexto internacional también juega un papel crucial en esta evaluación. A pesar de la reciente escalada de tensiones en el Medio Oriente, que incluyó un conflicto de 40 días entre Estados Unidos, Israel e Irán, el analista cree que el momento más crítico de la guerra podría haber pasado. La percepción de riesgo en los mercados globales ha comenzado a cambiar, lo que podría favorecer a las monedas de mercados emergentes como el real. En marzo, durante el pico de las tensiones, el dólar se apreció un 0,87% frente al real, pero desde entonces ha retrocedido aproximadamente un 8% en lo que va del año.

Un factor estructural que beneficia al real es el precio del petróleo, que se ha estabilizado entre US$ 80 y US$ 90 por barril. Brasil, siendo un exportador neto de petróleo, se beneficia de este aumento en los precios, lo que incrementa la entrada de dólares en su economía. Viotto señala que, a medida que el precio del petróleo sube, también lo hace la valorización del real, siempre que las condiciones de riesgo no sean extremas. Sin embargo, en situaciones de crisis, los inversores tienden a priorizar la seguridad antes que la rentabilidad, lo que puede llevar a un aumento temporal en la demanda de dólares.

En el ámbito político, las elecciones presidenciales en Brasil son un factor determinante. Viotto indica que el mercado no reacciona únicamente al espectro ideológico de los candidatos, sino al tono de sus discursos. La incertidumbre se reduce cuando los candidatos adoptan posturas más moderadas. En este sentido, tanto el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva como el senador Flávio Bolsonaro han mostrado un enfoque más centrado, lo que podría contribuir a la estabilidad del real. La previsibilidad en el discurso político es vista como un elemento positivo para el mercado.

A pesar de este panorama optimista, existen riesgos que podrían afectar la proyección del dólar. La situación en el Medio Oriente sigue siendo volátil, y un eventual colapso del cese al fuego podría llevar a un aumento en el valor del dólar. Además, el flujo de capital en Brasil ha sido errático, con una entrada líquida de US$ 4,1 mil millones en el primer trimestre, pero con una salida de US$ 6,3 mil millones en marzo. Este comportamiento refleja la aversión al riesgo de los inversores, quienes tienden a retirar capital en momentos de incertidumbre. A largo plazo, la recomendación de EQI es adoptar una estrategia de diversificación en la compra de dólares, en lugar de intentar predecir movimientos a corto plazo en el tipo de cambio.