El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó el jueves una compra de reservas de USD 281 millones, marcando la mayor adquisición de divisas en lo que va del año y la más significativa desde febrero del año pasado. Con esta operación, el BCRA ha acumulado un total de USD 4.968 millones en 2026, acercándose al 50% del objetivo de USD 10.000 millones que se propuso adquirir durante el año. Esta estrategia es fundamental para reducir el riesgo país, que se situó en 557 puntos, un indicador que refleja la percepción de riesgo de los inversores sobre la economía argentina.

Un informe de la consultora 1816 destaca que las compras de dólares por parte del sector privado superaron el superávit comercial en los primeros meses del año, lo que ha permitido al BCRA mejorar su desempeño en la acumulación de reservas. En enero y febrero, la fuga de divisas alcanzó los USD 4.861 millones, superando los USD 3.973 millones generados por el comercio exterior. Este fenómeno se explica, en parte, por el financiamiento en dólares que recibieron provincias y empresas, lo que ha sido clave para sostener las compras del BCRA.

La llegada de la cosecha gruesa y el aumento en los precios de los combustibles generan expectativas optimistas sobre un incremento en los ingresos de divisas, lo que podría facilitar la continuidad de las compras de dólares por parte del BCRA. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del propio BCRA, se proyecta un superávit comercial de USD 14.114 millones para marzo, lo que representa un aumento de USD 1.591 millones respecto a febrero y USD 3.149 millones en comparación con diciembre del año anterior. Este superávit es crucial para estabilizar las reservas del BCRA.

Sin embargo, a pesar de las compras masivas de reservas, las reservas netas del BCRA continúan en números negativos. Según el economista Federico Machado, las reservas netas, que se calculan como las reservas brutas menos los compromisos en moneda extranjera a un año, están en un déficit de USD 1.657 millones. Cuando se consideran los criterios del Fondo Monetario Internacional (FMI), el déficit es aún más pronunciado, superando los USD 13.000 millones al inicio de abril. Esto indica que, a pesar de las compras, la situación de las reservas sigue siendo crítica, en parte debido a los pagos de deuda que enfrenta el país.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de la cosecha y su impacto en las divisas, así como a las decisiones de política monetaria del BCRA. La dinámica de la fuga de capitales y el comportamiento del mercado cambiario serán factores determinantes en la capacidad del BCRA para seguir acumulando reservas. Con el inicio de la cosecha gruesa, se espera que los ingresos en divisas aumenten, lo que podría ofrecer un respiro a las reservas del BCRA y, potencialmente, mejorar las condiciones del mercado cambiario en los próximos meses.