En el Encuentro Anual de Empresas, el biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, enfatizó la necesidad de que los empresarios se conviertan en agentes de cambio para reactivar la economía del país. Mas, quien asumió su cargo hace menos de un mes, destacó que su mandato del presidente José Antonio Kast es claro: sacar a Chile del estancamiento económico y fomentar un entorno que permita la inversión y la creación de oportunidades laborales. En su discurso, Mas subrayó que el Estado debe dejar de ser un obstáculo y convertirse en un facilitador para el crecimiento económico.

Durante su intervención, Mas hizo hincapié en que la economía no debe ser vista solo a través de cifras frías como el PIB o las tasas de interés, sino como una ciencia humana que impacta directamente en la vida de las familias chilenas. Con un 8,3% de desempleo a nivel nacional y cifras aún más preocupantes en regiones como el Bío Bío, donde la tasa de desempleo alcanza el 9,7%, el biministro advirtió sobre la creciente frustración social y la necesidad urgente de reactivar el desarrollo económico. Esta situación se agrava con el aumento de la pobreza y la pérdida de expectativas laborales, lo que ha llevado a muchos chilenos a dejar de buscar empleo.

Mas también se refirió a la importancia de un diagnóstico claro sobre la situación económica del país, mencionando que Chile ha experimentado un crecimiento promedio de solo 2% en la última década, lo que representa un retroceso en términos de desarrollo. La nueva pobreza, que afecta a más de 113,000 familias que viven en campamentos, es un reflejo doloroso de esta realidad. El biministro enfatizó que la pobreza no solo se mide en términos de ingresos, sino también en la falta de horizontes y oportunidades para las familias.

En su llamado a los empresarios, Mas destacó que el sector privado es fundamental para el progreso social y la movilidad económica. Afirmó que las empresas deben ser vistas como comunidades de vida, donde el éxito no solo se mide por las utilidades, sino también por la calidad de vida de sus trabajadores. Además, hizo un llamado a fortalecer un sistema económico que reconozca el papel positivo de la empresa y del mercado, evitando el individualismo extremo y el estatismo que limita el progreso social.

Finalmente, el biministro concluyó su intervención instando a los empresarios a ser valientes y comprometidos, no solo con sus negocios, sino también con el fortalecimiento del estado de derecho y la paz social. "Los chilenos no quieren bonos, quieren oportunidades; no quieren promesas, quieren progreso visible", afirmó, subrayando que el gobierno está comprometido en crear un entorno que favorezca la inversión y el desarrollo social. Este enfoque podría tener implicaciones significativas para el mercado chileno y, por extensión, para la región, ya que un Chile más dinámico podría influir positivamente en las economías vecinas.