- El impuesto sobre la producción de petróleo en Rusia podría alcanzar US$ 9 mil millones en abril, casi el doble de marzo.
- El barril de Brent ha superado los US$ 100, impulsando la recaudación fiscal de Rusia.
- Desde 2024, Rusia ha eliminado el impuesto de exportación sobre el petróleo crudo, aumentando su dependencia del impuesto sobre la producción.
- En los primeros tres meses de 2026, Rusia ha acumulado un déficit fiscal de 4.58 billones de rublos, equivalente a US$ 58.3 mil millones.
- El precio del petróleo Urals ha alcanzado los US$ 77, el nivel más alto desde octubre de 2023.
- Los ataques de Ucrania a la infraestructura energética rusa representan un riesgo para la producción y recaudación fiscal.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha desencadenado un aumento significativo en los precios del petróleo, lo que podría beneficiar enormemente a Rusia. Según estimaciones recientes, el impuesto sobre la producción de petróleo en Rusia podría casi duplicarse en abril, alcanzando aproximadamente US$ 9 mil millones. Este incremento se debe a la crisis energética provocada por el cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y gas natural, que representa alrededor del 20% del suministro mundial. Tras ataques aéreos en febrero, Irán ha restringido el acceso a esta vía, lo que ha llevado a un aumento en los precios del petróleo a nivel global.
El precio del barril de Brent ha superado los US$ 100, lo que ha intensificado la presión sobre los mercados internacionales. Este aumento en los precios ha cambiado la dinámica de recaudación fiscal de Rusia, que desde principios de 2024 ha eliminado el impuesto de exportación sobre el petróleo crudo, dependiendo ahora más del impuesto sobre la producción. En marzo, la recaudación por este concepto fue de 327 mil millones de rublos (aproximadamente US$ 4.7 mil millones), y se espera que suba a cerca de 700 mil millones de rublos (US$ 8.9 mil millones) en abril, lo que representa un aumento del 10% en comparación con el año anterior.
La importancia de esta recaudación es notable, ya que el presupuesto ruso prevé una recaudación total de casi 8 billones de rublos a través de este impuesto para el año 2026. Además, el precio del petróleo ruso, específicamente el tipo Urals, ha alcanzado los US$ 77 en marzo, el nivel más alto desde octubre de 2023. Este aumento no solo supera las expectativas del gobierno ruso, que había estimado precios más bajos, sino que también refleja un incremento en la demanda de energía rusa en varios mercados, impulsada por la crisis global de oferta.
A pesar de estos beneficios a corto plazo, la situación fiscal de Rusia no es del todo alentadora. En los primeros tres meses de 2026, el país ha acumulado un déficit de 4.58 billones de rublos (US$ 58.3 mil millones), lo que representa el 1.9% del Producto Interno Bruto (PIB). Los economistas advierten que el año 2026 podría ser más complicado para las finanzas públicas rusas, lo que sugiere que, aunque la recaudación por impuestos sobre la producción de petróleo esté en aumento, la sostenibilidad de esta situación a largo plazo es incierta.
Las tensiones geopolíticas y los ataques de Ucrania a la infraestructura energética rusa también plantean riesgos significativos para la producción y, por ende, para la recaudación fiscal. Los inversores deben estar atentos a cómo estos factores podrían influir en la estabilidad económica de Rusia y en los precios del petróleo a nivel global. La situación en el Estrecho de Ormuz y la respuesta de Rusia a las sanciones y conflictos podrían ser determinantes para el futuro del mercado energético en la región y su impacto en los precios internacionales del petróleo.
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