El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó el jueves una compra de divisas por u$s281 millones, marcando su mayor adquisición en más de un año. Con esta operación, el BCRA ha acumulado cerca de u$s5.000 millones en lo que va de 2026, aunque este flujo no se ha traducido en un aumento sostenido de las reservas. A pesar de esto, el stock de reservas internacionales se ha situado nuevamente por encima de los u$s45.000 millones, gracias a un ingreso diario significativo de divisas.

Este monto operado no solo es el más alto del año, superando los u$s214 millones de febrero, sino que también es el mayor desde el 7 de febrero de 2025, cuando las compras superaron los u$s300 millones. Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero, el BCRA ha incorporado casi u$s4.964 millones, lo que representa cerca del 50% de la meta anual establecida por el equipo económico. Solo en marzo, las adquisiciones alcanzaron los u$s1.670 millones, lo que refleja un esfuerzo significativo por parte de la autoridad monetaria para fortalecer las reservas en un contexto de alta demanda de divisas.

Sin embargo, el impacto positivo de estas compras se ha visto contrarrestado por la necesidad del Tesoro de acceder a dólares para cumplir con vencimientos de deuda en moneda extranjera. Como resultado, una parte considerable de las divisas adquiridas ha sido destinada al pago de deuda, lo que ha limitado la consolidación de reservas. Para mantener el ritmo de intervención, el BCRA ha emitido pesos sin esterilizar, mientras que el Tesoro ha colocado deuda en moneda local para absorber liquidez y mitigar el impacto sobre la base monetaria, la inflación y el tipo de cambio.

Las proyecciones oficiales sugieren que el saldo neto de compras podría oscilar entre u$s10.000 y u$s17.000 millones en 2026, dependiendo de la demanda de pesos y la disponibilidad de divisas. Santiago Bausili, presidente del BCRA, ha enfatizado que la acumulación de reservas estará condicionada por estas variables. Hasta el momento, el avance en la acumulación de reservas alcanza el 49% del objetivo anual, lo que indica un progreso significativo, pero también resalta la necesidad de un manejo cuidadoso de las divisas.

De cara al segundo trimestre, el panorama parece más optimista, ya que las obligaciones financieras del país se reducirían a aproximadamente u$s3.200 millones, casi la mitad de lo que se abonó en los tres meses anteriores. Además, se anticipa un mayor ingreso de divisas debido a la liquidación de la cosecha gruesa, lo que podría contribuir a un superávit comercial estimado en u$s20.000 millones. Esta situación es favorable para el BCRA, que busca acumular reservas en un contexto donde se espera que la oferta de divisas alcance los u$s40.000 millones, un récord comparable solo con la campaña 2021-2022.

En resumen, el BCRA se encuentra en una fase crítica donde la acumulación de reservas es esencial para la estabilidad económica del país. La combinación de una cosecha abundante y menores vencimientos de deuda en moneda dura podría permitir al BCRA fortalecer sus arcas y, potencialmente, mejorar la situación del dólar en el mercado. Sin embargo, la gestión de las reservas y la deuda seguirá siendo un desafío constante en el contexto económico actual.