El dólar oficial mayorista ha experimentado una caída significativa, alcanzando un valor de $1.381, mientras que el dólar blue se mantiene en $1.390, marcando su nivel más bajo en casi siete meses. El dólar MEP ha recortado su valor a $1.477,36. Esta tendencia a la baja del dólar oficial representa su cuarta caída consecutiva, lo que lo sitúa casi $100 por debajo del valor del CCL, que ha mostrado una notable volatilidad en su operación. En paralelo, los bonos en dólares han repuntado, lo que ha llevado a una disminución del riesgo país, que ha perforado los 560 puntos básicos, gracias a un alto al fuego temporal entre Estados Unidos e Irán.

La industria argentina ha enfrentado un duro golpe, con una caída del 4% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior, y una disminución acumulada de ocho meses consecutivos. El sector automotriz ha sido uno de los más afectados, con una caída del 24%, seguido por los sectores de equipamiento, maquinarias y textil. Estos datos, proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), reflejan una retracción en la actividad económica que podría tener implicaciones en la demanda de divisas y en la estabilidad del tipo de cambio.

En el contexto internacional, la tregua en Medio Oriente ha generado un repunte en los índices de Wall Street, lo que ha mejorado el humor del mercado y ha impactado positivamente en los activos locales. Los bonos en dólares han mostrado un incremento de hasta 1,1%, liderados por el Global 2041, mientras que el riesgo país ha caído un 2,4%. Sin embargo, persisten las dudas sobre la sostenibilidad del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, lo que podría afectar la estabilidad de los mercados en el corto plazo.

Los analistas han moderado sus proyecciones para el dólar en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, situando el dólar mayorista en $1.420 para abril de 2026, lo que representa un recorte de $32 respecto al informe anterior. Esta moderación en las expectativas podría ser un indicativo de una mayor estabilidad cambiaria en el futuro cercano, aunque el impacto de los precios internacionales del petróleo sigue siendo un factor a monitorear.

Con la publicación del dato oficial de inflación de marzo programada para el 14 de abril, se anticipa que el aumento en los precios de los combustibles impactará en la inflación de abril. El precio del petróleo Brent ha superado los $100 por barril, lo que podría trasladarse a los precios locales, afectando la capacidad de consumo y, por ende, la demanda de dólares. Los inversores deben estar atentos a estos desarrollos, ya que podrían influir en la dinámica cambiaria y en el comportamiento de los activos en el mercado local.