En marzo de 2026, México registró una disminución de 1,726 patrones ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que representa una caída del 2.7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso se suma a una tendencia preocupante, ya que en el primer trimestre del año se han dado de baja un total de 9,010 empleadores. La reducción en el número de patrones se atribuye a la implementación de nuevas medidas de seguridad en la apertura de registros patronales de personas físicas, aunque el IMSS no ha proporcionado detalles específicos sobre estas medidas.

Este descenso en el registro de empleadores es significativo, ya que se ha observado que el total de patrones ha disminuido en 22 de los últimos 23 meses. Según un informe de Banco Base, la caída de 28,168 patrones en comparación con marzo del año anterior es la más pronunciada desde el periodo entre abril de 2003 y septiembre de 2005, cuando se registraron 30 meses consecutivos de descenso. Actualmente, el IMSS cuenta con 1.02 millones de empleadores inscritos, lo que refleja un panorama sombrío para el mercado laboral mexicano.

En cuanto a los salarios, los cotizantes han experimentado un aumento promedio de 663.50 pesos diarios, lo que representa un incremento del 7.14% anual. Sin embargo, al considerar la inflación, el crecimiento real del salario base de cotización promedio se sitúa en un 2.51%. A pesar de la caída en el número de patrones, el IMSS reportó la creación de 32,930 plazas con seguridad social en marzo, acumulando un total de 207,604 puestos en lo que va del año, de los cuales el 83% son trabajos permanentes.

El contexto económico en México es preocupante, ya que el Producto Interno Bruto (PIB) creció solo un 0.8% en 2025 en comparación con 2024, uno de los desempeños más bajos desde la pandemia. Para 2026, la Secretaría de Hacienda estima que la economía crecerá entre un 1.8% y un 2.8%, a pesar de la incertidumbre geopolítica global. Se anticipa que la inversión privada se recuperará gradualmente a medida que las empresas se adapten a un nuevo entorno regulatorio y avancen en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

A futuro, es crucial observar cómo se desarrollan las políticas económicas y las medidas de inversión pública y mixta, que están bajo discusión en el Congreso. La Ley del Plan México y el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar podrían ser determinantes para cerrar las brechas de infraestructura y fomentar la capacidad productiva del país. Además, la última encuesta del Banco de México a analistas del sector privado proyecta que se registrarán 320,000 plazas con seguridad social al cierre del año, lo que sugiere que, aunque hay desafíos significativos, también hay expectativas de recuperación en el empleo formal.

En resumen, la situación laboral en México está marcada por una caída en el número de empleadores y un crecimiento salarial moderado. La recuperación económica dependerá de la implementación efectiva de políticas que fomenten la inversión y la creación de empleo, lo que será fundamental para el futuro del mercado laboral en el país.