El S&P/BMV IPC ha mostrado un notable repunte en las últimas semanas, alcanzando los 70,221.76 puntos al 8 de abril de 2026, tras un período de alta volatilidad marcado por el conflicto en Medio Oriente. Este aumento se produce después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara una tregua de dos semanas el 7 de abril, lo que generó un alivio en los mercados globales y un retroceso en los precios del petróleo. A pesar de las tensiones geopolíticas, el índice ha acumulado un avance cercano al 10% en lo que va del año, lo que refleja una notable resiliencia del mercado mexicano frente a estos choques externos.

La caída del IPC desde más de 71,400 puntos hasta un mínimo de 64,100 puntos el 20 de marzo fue una respuesta directa al nerviosismo global y a la toma de utilidades tras el encarecimiento del mercado. Analistas como Ariel Méndez de Banco Ve por Más han señalado que esta corrección fue impulsada por la combinación de riesgos geopolíticos y factores internos, que llevaron a los inversionistas a ajustar sus posiciones. En este contexto, la corrección en los precios de los metales, especialmente el oro y la plata, afectó a emisoras como Peñoles y Grupo México, que habían sido protagonistas del rally anterior.

Sin embargo, no todas las acciones en la BMV sufrieron pérdidas. Orbia, por ejemplo, se destacó con un impresionante avance del 16.1% en el último mes y un rendimiento acumulado del 36.9% en el año, consolidándose como la emisora de mejor desempeño del IPC en 2026. La Comer también mostró un sólido desempeño, con un incremento del 15.3% durante el periodo de mayor volatilidad, impulsada por la fortaleza del consumo interno. En el sector financiero, Banco del Bajío reportó un alza mensual del 10.3% y un rendimiento anual del 24.4%, lo que indica un fuerte apetito del mercado por empresas con fundamentos sólidos y menos exposición a las fluctuaciones de los commodities.

En contraste, algunas emisoras enfrentaron caídas significativas. Coca-Cola FEMSA retrocedió un 6.1% en el último mes, lo que contrasta con su perfil defensivo y sugiere una toma de utilidades. Chedraui, por su parte, sufrió una baja del 5.0% mensual y un desplome del 15.8% en el año, afectada por su alta exposición al consumo en Estados Unidos y la volatilidad del tipo de cambio. La caída de Peñoles del 4.9% durante el conflicto también refleja la corrección en los precios de los metales, evidenciando cómo el ajuste en los commodities impacta a las empresas más ligadas a este ciclo.

A diferencia de episodios anteriores de crisis, no se observó una migración clara hacia activos refugio dentro del IPC. Los inversionistas optaron por refugiarse en bonos y dólares, aprovechando la corrección para reposicionarse en activos con valor a largo plazo. La reciente recuperación del IPC, tras la tregua anunciada por Trump, refuerza la tendencia alcista del índice, que podría abrir la puerta a niveles cercanos a máximos históricos. Sin embargo, los analistas advierten que aún no se puede hablar de un optimismo duradero, aunque estos episodios suelen representar oportunidades de entrada tras las correcciones. El rendimiento del IPC desde su punto más bajo del año, el 20 de marzo, hasta el 8 de abril, fue de un 9.98%, lo que indica un interés renovado en el mercado mexicano.

De cara al futuro, es crucial monitorear la evolución de la situación geopolítica en Medio Oriente y su impacto en los mercados globales. La tregua actual podría ofrecer un respiro temporal, pero la incertidumbre persiste. Los inversores deberán estar atentos a los próximos movimientos del IPC y a la posibilidad de que los niveles alcistas se consoliden, especialmente si se mantienen las condiciones favorables en el entorno económico interno y externo.