- La producción de maíz se estima en 67 millones de toneladas, un récord histórico.
- El área sembrada de maíz aumentó en 420.000 hectáreas, alcanzando 10,2 millones de hectáreas.
- La cosecha de maíz se espera que sea un 34% superior al ciclo anterior.
- La producción de soja se mantiene en 48 millones de toneladas, a pesar de una reducción del 8,7% en el área sembrada.
- Los rindes de soja se estiman en 30,3 quintales por hectárea, con mejoras en los lotes de primera y señales de recuperación en los de segunda.
- La BCR advierte que la cosecha de soja es aún incipiente y las proyecciones podrían ajustarse en las próximas semanas.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha ajustado al alza su estimación de producción de maíz para la campaña 2025/26, proyectando un total de 67 millones de toneladas. Este incremento de 5 millones de toneladas respecto al cálculo anterior se debe a una combinación de factores climáticos y productivos. La BCR ha señalado que se sembró una superficie considerablemente mayor de maíz, alcanzando un área total de 10,2 millones de hectáreas, lo que representa un aumento de 420.000 hectáreas en comparación con el año anterior. Este ajuste en el área sembrada tiene un impacto directo en el volumen final de la cosecha, que se espera sea un 34% superior al ciclo pasado y un 28% más que el récord anterior de 52,5 millones de toneladas hace dos años.
El clima ha jugado un papel crucial en este aumento de producción. Tras un período de déficit hídrico hacia fines del verano, las condiciones climáticas han mejorado notablemente en las últimas semanas, con un aumento en los acumulados de lluvias. Este cambio ha permitido que los rindes en la zona central del país, donde ya se ha cosechado una parte significativa del maíz temprano, superen las expectativas. A nivel nacional, el avance de la cosecha se encuentra en un 23%, mientras que en la región central ya alcanza el 67%. La mejora en los rindes también se debe a la ausencia de daños significativos por plagas, como el spiroplasma, gracias a un monitoreo constante y a la incorporación de variedades más resistentes.
En contraste, la situación de la soja es diferente. La BCR ha reportado una reducción en la superficie sembrada de soja de 200.000 hectáreas, llevándola a 16,2 millones de hectáreas, lo que representa una caída interanual del 8,7%. Sin embargo, a pesar de esta disminución en el área sembrada, la producción de soja se mantiene en 48 millones de toneladas, gracias a una mejora en los rindes, que se estima en 30,3 quintales por hectárea. Los resultados en los lotes de soja de primera han sido alentadores, y hay señales de recuperación en los lotes de segunda, lo que ha permitido que la producción se mantenga relativamente estable.
Para los inversores y operadores en el mercado, el aumento en la producción de maíz puede tener implicancias significativas. Un maíz más abundante puede influir en los precios de los commodities, afectando tanto a los productores como a los consumidores. Además, el hecho de que la soja mantenga su producción a pesar de la reducción en el área sembrada sugiere que los rendimientos están mejorando, lo que podría estabilizar los precios en el corto plazo. Sin embargo, la BCR ha advertido que la cosecha de soja aún es incipiente y que las proyecciones podrían ajustarse en las próximas semanas, dependiendo del ritmo de recolección y de las condiciones climáticas.
En términos de perspectiva, será fundamental monitorear el avance de la cosecha en las próximas semanas. La BCR ha indicado que el ritmo de recolección será clave para consolidar los rendimientos observados hasta ahora, especialmente en las regiones núcleo donde se han reportado los mejores desempeños. Los operadores deberán estar atentos a los informes de la BCR y a las condiciones climáticas que puedan afectar la cosecha, ya que cualquier cambio podría impactar en los precios de los commodities en el mercado local e internacional.
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