El mercado de telefonía móvil en México está experimentando una transformación significativa con la inminente salida de Movistar, que ha sido un jugador clave desde su llegada en 2000. La compañía, que alguna vez aspiró a competir con Telcel, está en proceso de ser adquirida por el consorcio Melisa Acquisition LLC por 450 millones de dólares. Esta transacción marca un cambio importante en el panorama de telecomunicaciones en el país, donde Telcel sigue dominando con una participación de mercado del 54.8% a principios de 2025, mientras que Movistar se encuentra en una posición de declive, con 21.7 millones de líneas activas, superada recientemente por Bait, la marca de Walmart.

Desde su llegada, Movistar ha enfrentado múltiples desafíos, incluyendo la creciente competencia de Operadores Móviles Virtuales (OMV), que han visto un crecimiento acelerado en su participación de mercado, pasando del 10.7% en 2024 al 15.8% en 2025. Este crecimiento se debe a su capacidad para ofrecer tarifas más competitivas y servicios sin plazos forzosos, lo que ha atraído a un número creciente de usuarios. La transformación del mercado también se refleja en la consolidación de empresas, donde los OMV han dejado de ser alternativas secundarias para convertirse en opciones principales para los consumidores.

La historia de Movistar en México es un reflejo de la evolución del sector de telecomunicaciones en el país. Desde la adquisición de Pegaso en 2002, la compañía ha intentado mantener su relevancia en un mercado que ha visto la desaparición de varios competidores, como Iusacell y Nextel. Iusacell, que fue la primera red de telefonía móvil en México, desapareció tras una serie de crisis financieras y cambios en la estrategia de mercado, mientras que Nextel, conocido por su servicio de comunicación instantánea, fue absorbido por AT&T en 2015 después de un declive en sus ventas.

La salida de Movistar del mercado mexicano puede tener implicaciones significativas para los inversores y consumidores. Con la llegada de nuevos actores como Bait, que ha superado a Telefónica México en número de líneas, el mercado se está diversificando. Esto podría llevar a una mayor competencia en precios y servicios, beneficiando a los consumidores. Sin embargo, la concentración de mercado sigue siendo alta, lo que podría limitar la efectividad de esta competencia. Los nuevos dueños de Movistar, que incluyen a OXIO Inc. y Newfoundland Capital Management, deberán demostrar su capacidad para innovar y atraer a los usuarios en un entorno cada vez más competitivo.

A futuro, será crucial observar cómo se desarrollan las autorizaciones regulatorias para la compra de Movistar y si la marca continuará operando bajo su nombre actual. La transición de propiedad podría traer cambios en la estrategia comercial y en la oferta de servicios. Además, el crecimiento de los OMV y la respuesta de Telcel y AT&T a estos cambios serán factores determinantes en la evolución del mercado de telecomunicaciones en México. Con un total de 156 millones de líneas activas en el país, el sector sigue siendo un área de interés tanto para consumidores como para inversores, especialmente en un contexto donde la tecnología y la innovación juegan un papel cada vez más importante en la competitividad del mercado.