El Gobierno de Javier Milei ha salido a respaldar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras la declaración de la escribana Adriana Nechevenko en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. La Casa Rosada sostiene que la escribana confirmó que las operaciones se realizaron conforme a la ley. Sin embargo, la situación se complica a medida que surgen inconsistencias numéricas y mecanismos financieros que abren nuevos interrogantes sobre la transparencia de las transacciones involucradas.

Nechevenko, quien es clave en la investigación, declaró que los fondos utilizados para la compra de propiedades, incluyendo una casa en el country Indio Cuá, deben ser justificados por Adorni. Esto ha generado preocupación en la Casa Rosada, donde algunos funcionarios consideran que la declaración de la escribana podría complicar la situación del jefe de Gabinete. La declaración de Nechevenko ha puesto en tela de juicio el origen de los fondos, un aspecto crucial en el marco de la Ley de Lavado de Dinero, donde ella tiene la obligación de verificar la procedencia de los recursos.

La versión oficial del Gobierno indica que el departamento de la calle Asamblea, adquirido en 2014 por 105.000 dólares, fue financiado mediante una hipoteca que se canceló en 2019. Sin embargo, este mismo inmueble fue utilizado como garantía para un préstamo de 100.000 dólares, que fue otorgado por dos mujeres policías para la compra de la casa en Indio Cuá. Este esquema se repite en la reciente adquisición de otro departamento en Caballito, que supuestamente fue adquirido con una hipoteca de 200.000 dólares, también financiada por jubiladas. Sin embargo, la lógica detrás de estas transacciones no parece cerrar, ya que la venta del departamento de Asamblea no cubriría las deudas acumuladas.

Las inconsistencias en los números son evidentes. La Casa Rosada ha afirmado que el departamento de Asamblea está actualmente en venta por un valor similar al de compra, lo que plantea dudas sobre cómo se cancelarán las hipotecas. La declaración de Nechevenko también introdujo un elemento inusual al describir la operación de Caballito como una "hipoteca con saldo de precio", donde un 87% del valor quedó financiado, un porcentaje que se considera extremadamente alto en este tipo de transacciones. Este tipo de financiamiento podría ser un indicativo de prácticas poco comunes en el sector inmobiliario.

La fiscalía, liderada por Gerardo Pollicita, está recolectando pruebas y planea interrogar a las prestamistas involucradas en las operaciones. Además, se ha solicitado a la escribana toda la documentación relacionada con las transacciones de Adorni y su esposa, lo que permitirá una reconstrucción más precisa de los flujos de dinero. La evolución patrimonial de Adorni en el último año, que incluye la compra de una camioneta Jeep Compass y viajes en avión privado, también está bajo el escrutinio de la justicia. A medida que avanza la investigación, la Casa Rosada intenta aferrarse a la validación de la escribana como un escudo político, pero la situación financiera de Adorni sigue generando interrogantes que podrían tener repercusiones significativas en su futuro político y en la estabilidad del Gobierno.