Bridger Pipeline LLC ha anunciado un proyecto de construcción de un nuevo oleoducto que transportará crudo desde la frontera entre Estados Unidos y Canadá hacia Wyoming. La inversión estimada para este proyecto asciende a aproximadamente USD 2.000 millones, con una capacidad máxima de 1,13 millones de barriles por día (bpd). Este oleoducto de 36 pulgadas se extenderá casi 650 millas (1.050 km) desde el condado de Phillips en Montana hasta Guernsey, Wyoming, y comenzará operando con un volumen inicial de 550.000 bpd. Sin embargo, se prevé que la capacidad pueda aumentar mediante el uso de crudo ligero, superando los límites típicos de 800.000 bpd para un oleoducto de este tamaño.

El proyecto no solo se enfoca en el transporte de petróleo canadiense, sino que también contempla la posibilidad de conectar con el campo petrolero Bakken en Dakota del Norte. Esto podría ofrecer a los transportistas de Bakken una nueva opción competitiva para la salida de su crudo, lo que podría cambiar la dinámica del mercado en la región. Matthew Lewis, fundador de Plainview Energy Analytics, destacó que esta flexibilidad podría facilitar futuras expansiones del oleoducto, aumentando así la capacidad de transporte de crudo en la zona.

Por otro lado, Canadá está buscando diversificar sus exportaciones de petróleo, que actualmente dependen en un 95% de Estados Unidos. La Premier de Alberta, Danielle Smith, ha indicado que fondos soberanos de Medio Oriente y de Asia han mostrado interés en un nuevo oleoducto que conecte Alberta con la costa de Columbia Británica. Este proyecto se presenta como una alternativa para reducir la dependencia de los mercados estadounidenses y se posiciona como un refugio seguro para los inversores en medio de la inestabilidad geopolítica en el Medio Oriente.

La expansión del oleoducto Trans Mountain (TMX), que comenzó a operar hace dos años, ha permitido un aumento significativo en las exportaciones de crudo hacia Asia y la costa oeste de Estados Unidos. Con una capacidad de 890.000 bpd, el TMX ha reducido el diferencial de precios entre el Western Canadian Select (WCS) y el West Texas Intermediate (WTI), lo que ha beneficiado las finanzas canadienses. Este diferencial se ha reducido a un promedio de USD 12 por barril, desde aproximadamente USD 18 por barril antes de la expansión, lo que se traduce en un incremento en los ingresos por petróleo de alrededor de USD 16.700 millones entre junio de 2024 y noviembre de 2025.

A medida que estos desarrollos avanzan, los inversores deben estar atentos a las posibles oposiciones que podrían surgir, especialmente de grupos ambientales y comunidades indígenas. La necesidad de un nuevo permiso presidencial para el cruce fronterizo también podría complicar el avance del proyecto. En junio, Alberta planea presentar una propuesta formal al gobierno federal para obtener un estatus de aprobación acelerada, lo que podría atraer inversiones del sector privado. Sin embargo, la falta de compromisos públicos de empresas energéticas para construir el nuevo oleoducto plantea incertidumbres sobre su viabilidad a largo plazo.